La trascendencia de la humanidad a través de los años en el planeta ha barrido con la salud ambiental cada vez con mayor rapidez, por fortuna desde las personas involucradas en los macro proyectos de toda índole y específicamente en el área de la construcción hasta los consumidores finales, han tomado conciencia y acciones positivas para coadyuvar con el saneamiento del medio ambiente, recuperando en lo posible el equilibrio ecológico o al menos frenando la acelerada contaminación, tal afirmación se basa en el ejemplo palpable del despliegue continuo y apoyo a campañas de información que incentivan la utilización de materiales biodegradables para que las ejecuciones de los procesos productivos sean más amigables con la naturaleza.

La importancia del uso de materiales ecológicos en la construcción, radica en la reducción del impacto de contaminación ambiental que nos rodea permitiendo mejorar nuestra calidad de vida. Por tal motivo, es vital que además de sus características biodegradables implícitas, también lo sea su proceso de fabricación o extracción y que además garanticen la instalación ecológica de los mismos en el momento de utilizarlos. Una clasificación de estos materiales son los aislantes, su uso es variado y notable tomando en cuenta las múltiples aplicaciones destinadas para ellos en relación a los grandes beneficios obtenidos tras su colocación como parte de un todo.

Entre los aislantes ecologicos utilizados en la arquitectura sostenible encontramos el algodón como uno de los preferidos por los fabricantes dentro de la variedad disponible en el mercado, debido a su excelente aplicación como aislamiento térmico y acústico, según el acabado es ideal para cámaras de poco espesor, tuberías, depósitos de agua y edificaciones en general.

El algodón es un material reciclable de origen vegetal, se extrae a partir de retales de confección desfibrados de la industria textil, es biodegradable y no contiene sustancias tóxicas, regula la humedad, el nivel sonoro de los locales y reduce el tiempo de reverberación. En sus diferentes presentaciones; mantos, placas y balas con variedad en grosor, ancho, largo y peso, cumple aplicaciones específicas dentro de la construcción, es perfecto para rellenar cámaras entre medianeras, planchas aislantes para fachadas, cubiertas y techos. Para instalarlo no es necesario utilizar medidas de protección, no irrita mientras se coloca, es de baja conductividad térmica, se auto extingue frente al fuego y funciona como un abrigo en las edificaciones.