Cada día crece el número de construcciones en las que se apuesta de una manera decidida por la utilización de materiales ecologicos. La economía, las nuevas tecnologías, la mayor conciencia medio ambiental y el cambio de modelo social son factores que influyen enormemente en que se esté desarrollando una conciencia verde cada vez más acentuada entre los consumidores. En el campo del hogar, concretamente en el tipo de materiales ecologicos que se pueden emplear a la hora de acometer una reforma o realizar una nueva construcción, se siguen una serie de variables que se deben tener en cuenta para elegir los materiales adecuados.

En primer lugar se debe considerar la composición de los materiales. Es importante que sean materiales que generen la mínima contaminación posible a la hora de su fabricación, que sean fácilmente reciclables y por supuesto que no sean productos insalubres. También se debe tener en cuenta la idoneidad en la ubicación de cada material. Es importante que se prevengan futuras patologías de la construcción como las humedades y prevenir riesgos como el fuego. Por supuesto, una de las variables básicas que convierte a un material en ecológico es que se produzca el máximo ahorro posible en el transporte de los materiales, lo que se conoce como materiales de proximidad.

De tal manera, entre los materiales ecologicos que se pueden utilizar para la construcción encontramos principalmente los que tienen un origen vegetal, animal o mineral. Veamos algunos ejemplos:

– Madera, siempre y cuando proceda de una gestión ambiental sostenible y no se haya tratado con productos tóxicos.

– Cal y yeso natural para su utilización como mortero, descartando los que provengan de residuos industriales o sustitutos sintéticos.

– Barro cocido para la elaboración de ladrillo, tejas, losetas o todo tipo de revestimientos.

– Como aislantes encontramos diferentes alternativas: arlita, lana de roca, el corcho aglomerado, placas de fibra de coco o las planchas de lino.

– A la hora de pintar tu hogar, la mejor opción es la utilización de pinturas al silicato. Este tipo de pintura es apta tanto para interiores como exteriores y permiten la respiración de la vivienda.

– Para proteger la madera y prevenir el ataque de insectos y hongos, se debe emplear sales de borax y aceite de linaza. Son productos que protegen a la madera a la vez que la dejan respirar.

– Por último, en el caso de las conducciones de electricidad, fontanería y saneamiento es fundamental la utilización de plásticos no clorados.